D.H. LAWRENCE: UN CHICO SENTADO BAJO EL PIANO
D.H. LAWRENCE: UN CHICO SENTADO BAJO EL PIANO Friday, 21 November 2014 Frank R. Rojas La figura de David Herbert Lawrence, ese británico inconforme y soez, de pluma retadora y profunda, ha sido más divulgada, en comparación con el interés serio y crítico que amerita su obra. Conocida es su infancia proletaria en Midland, villa minera de Eastwood, en el condado de Nottingham. Su alianza con la madre, mujer refinada y de ciertos estudios, en contraposición con la figura paternal de minero borracho y vulgar. Este amor materno, rayando en la sobreprotección le acompañó en su corta existencia. Su excentricismo, su desafío a los códigos de una vida que se rehusó a aceptar, encontró en la literatura vehículo de expresión. Más referida sea tal vez su relación con Frieda Weekley, esposa de un profesor de Lawrence de la Universidad de Nottingham, con quien huye a Europa y viaja por Bavaria, Austria, Alemania e Italia, antes de regresar a Inglaterra. Lawrence...